El cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada había sido declarado como un objetivo de alto valor por el Gobierno de Abelardo de la Espriella

En un operativo de la Policía colombiana fue abatido en la noche de este jueves Naín Andrés Pérez Toncel, alias Naín o Bendito menor, uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), un grupo armado ilegal heredero del paramilitarismo que opera en el norte de Colombia. En la operación, realizada en Riohacha, capital de La Guajira, también murieron su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona,alias Bebecita, y dos integrantes de su círculo de mando: alias El Tío, cabecilla logístico, y alias Casiloco, responsable del componente financiero.
El presidente Abelardo de la Espriella viajó a la ciudad en la mañana de este miércoles para dar unas declaraciones sobre la que calificó como una “operación impecable”. En el video de sus palabras divulgado en sus redes sociales, se le ve detrás de una mesa, con las armas incautadas sobre ella y, al frente, los cuatro cadáveres en el suelo. Se trata de una imagen que repite la presentación de otros cuerpos envueltos en idénticas bolsas blancas tras un bombardeo militar a las disidencias en el Guaviare. En esa primera ocasión, incluso caminó entre los muertos.
En sus palabras, De la Espriella calificó a Bendito Menor como un “narcoterrorista” y uno de los más peligrosos delincuentes del país, y aprovechó para enviar un mensaje a los miembros de otros grupos criminales: “Los que tienen que sentir pánico y terror son los delincuentes. Los que no se sometan, terminarán de esta forma”. También confirmó que la operación había sido realizada por la Policía, específicamente por un comando especial de la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN).
El jueves se especuló que Pérez Toncel había fallecido, pero a manos de las propias Autodefensas Conquistadoras de la Sierra. La teoría surgió después de que el cabecilla supuestamente dejara de aparecer en las escuchas que las autoridades estaban haciendo a sus comunicaciones. “Tenemos tres días que no ha salido en las interceptaciones que venimos realizando en esta zona por donde él se mueve y fuentes humanas nos dijeron que lo habían asesinado porque no acataba órdenes”, dijo un oficial del equipo de búsqueda en una entrevista con Semana.
Lo que habría sido clave para el éxito de la llamada Operación Centinela de la Patria es que Pérez encendiera uno de los celulares que llevaba consigo, lo que habría permitido a las autoridades detectar su ubicación. De acuerdo con el diario El Tiempo, el operativo fue posible gracias a información de inteligencia suministrada por Estados Unidos, y reportó que agentes estadounidenses hicieron presencia horas antes en Santa Marta, Cartagena y Riohacha, ciudades en las que Bendito Menor coordinaba actividades de narcotráfico y extorsión. Sin embargo, el comunicado oficial del Ministerio de Defensa no menciona ninguna colaboración extranjera y el presidente tampoco habló de ella en sus declaraciones.
Bendito Menor estaba en la lista de principales objetivos militares del presidente De la Espriella, quien ordenó a las Fuerzas Armadas que dieran con su paradero, como parte de su compromiso de lograr la captura o muerte de diez jefes criminales en sus primeros 90 días como presidente. En el caso de Pérez, fueron necesarios menos de 30. Las autoridades determinaron que se encontraba en la casa de su madre, en el barrio José Arnoldo Marín, y desplegaron un operativo por tierra y aire. Varios helicópteros sobrevolaron la zona y a las 11:30 p.m. de este jueves el comando especial de la DIJIN irrumpió en la vivienda, en una operación que tardó varias horas.
Bendito Menor era comandante de uno de los cuatro frentes de las ACSN, la subestructura Javier Cáceres, que operaba principalmente en el sur de La Guajira. Tenía cinco órdenes de captura vigentes por homicidio agravado, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado, además de una circular roja de la Interpol. Pese a no ser el máximo jefe de la organización, se convirtió en uno de sus integrantes más notorios debido a su comportamiento extravagante y a su visibilidad en redes sociales.
En enero de este año, las autoridades lo vincularon con una masacre en la que fueron asesinadas cinco personas en Maicao, una población de La Guajira fronteriza con Venezuela. Días después, trascendió un video en Facebook en el que supuestamente el cabecilla amenazaba al entonces presidente colombiano, Gustavo Petro: “Te vamos a picar y te vamos a meter en bolsita de esas de azúcar”, decía un hombre al que no se le veía el rostro. Convertido de repente en una figura nacional, Pérez salió a desmentir su autoría: “Hay personas amenazando y haciéndose pasar por mí para dañar mi imagen con cuentas de Facebook falso”, comunicó en redes sociales, en las que solía exhibirse. Sin embargo, ya estaba en la mira de las autoridades, que llegaron a ofrecer 1.000 millones de pesos por información que diera con su captura.
En julio, cuando De la Espriella ya había sido elegido y había ordenado a su futuro ministro de Defensa hacer “todo lo correspondiente para capturar o dar de baja” a Pérez, a quien llamó “rufián”, el cabecilla respondió con un video en el que se le ve junto a su pareja haciendo acrobacias en una motocicleta, en lo que parece ser una burla a las advertencias del actual mandatario. Menos de dos meses después, el presidente reclama su muerte como un triunfo.